-Llevar agua hasta los hogares requiere la operación coordinada de tanques, líneas de conducción, estaciones de bombeo y válvulas.
TIJUANA.- Detrás del agua que llega a los hogares existe un sistema que opera de forma continua y requiere vigilancia permanente. Por las noches, personal técnico de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) monitorea la infraestructura encargada de distribuir agua potable en Tijuana.
Una de estas supervisiones se realizó por la noche en el Tanque Obrera III, donde Mónica Vega Aguirre, directora general de la CESPT, revisó con el equipo técnico los niveles de almacenamiento, las presiones en las líneas y el funcionamiento de los equipos. Este punto del sistema abastece 79 mil habitantes.
“Cuando abrimos una llave y tenemos agua, pocas veces pensamos en todo lo que debe ocurrir para que llegue hasta nuestra casa. Detrás de cada servicio hay tanques, bombas, válvulas, tuberías y personal que permanece atento a su funcionamiento a todas horas”, expresó Vega Aguirre.
El equipo técnico explicó que el agua recorre una ruta hidráulica integrada por distintos puntos de almacenamiento y rebombeo. Cada componente debe funcionar de manera coordinada para conservar las condiciones necesarias en la red y dar continuidad a la distribución.
Ante el aumento del consumo de agua potable en la temporada de calor, el personal mantiene una vigilancia especial de los niveles de los tanques, las presiones y la respuesta de los equipos que abastecen las diferentes zonas de Tijuana.
Por las noches se revisa el comportamiento de la red y la información generada en cada punto del sistema. Este trabajo permite conocer las condiciones de operación e identificar oportunamente cualquier cambio que requiera atención.
El monitoreo también permite comprobar que el agua mantiene su recorrido a través de las líneas y que los equipos respondan de acuerdo con las necesidades de cada punto de la ruta hidráulica.
Vega Aguirre destacó que el trabajo nocturno forma parte de una operación que no se detiene y requiere personal técnico atento al funcionamiento de cada uno de sus componentes.
El cuidado del agua por parte de las y los usuarios contribuye a mantener el equilibrio del sistema, especialmente en los días de mayor consumo. Evitar desperdicios ayuda a conservar los niveles de almacenamiento y favorece la continuidad del servicio.










