El dirigente plantea orientar inversiones hacia infraestructura que beneficie tanto a residentes como a quienes llegan al destino
• Ensenada registró una ocupación hotelera promedio del 43% durante 2025, con fines de semana que alcanzaron el 64%, de acuerdo con datos de Proturismo
• El destino recibió más de 1 millón 300 mil pasajeros de cruceros en 2025
ENSENADA Junio 7.- El presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Ensenada y de Proturismo, Andrés Martínez Bremer, planteó la necesidad de ampliar la visión tradicional sobre el turismo y considerar al visitante como un “ciudadano temporal”, con el propósito de orientar las políticas públicas y la inversión hacia el fortalecimiento de la infraestructura urbana.
Explicó que, además de ser consumidor de servicios turísticos, el visitante utiliza vialidades, banquetas, señalética, espacios públicos, transporte, iluminación y otros elementos que forman parte de la operación cotidiana de la ciudad.
“El turista no solo llega a un hotel, a un restaurante o a una experiencia; llega a una ciudad”, señaló Martínez Bremer al exponer que la experiencia del visitante está determinada por las condiciones del entorno urbano durante su estancia.
Indicó que quienes visitan un destino ya realizan aportaciones económicas mediante mecanismos fiscales como el Impuesto Sobre Hospedaje (ISH), el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), el Derecho de No Residente (DNR) y otros conceptos asociados al consumo turístico.
En ese sentido, consideró que el debate no debe centrarse únicamente en la generación de nuevos cobros, sino en la forma en que una parte de los recursos derivados de la actividad turística puede reinvertirse en infraestructura que fortalezca la experiencia del visitante y la calidad de vida de los residentes.
Martínez Bremer expuso que entender al turista como ciudadano temporal permite ampliar la conversación hacia aspectos relacionados con movilidad, accesibilidad, ordenamiento urbano, espacio público, seguridad y hospitalidad.
Precisó que la experiencia turística inicia desde la llegada al destino y está vinculada con factores como la facilidad de acceso, la disponibilidad de información, las condiciones de movilidad, la limpieza y la posibilidad de que personas con discapacidad, adultos mayores, familias y visitantes extranjeros puedan desplazarse sin limitaciones.
El dirigente empresarial aclaró que esta visión no implica desplazar las necesidades de quienes habitan permanentemente la ciudad, sino reconocer que muchas de las mejoras requeridas para elevar la experiencia turística también generan beneficios directos para la población local.
Señaló que infraestructura como banquetas accesibles, mejor señalización, espacios públicos funcionales y condiciones adecuadas de seguridad e iluminación contribuyen tanto al desarrollo turístico como al bienestar urbano.
Martínez Bremer sostuvo que la reputación de un destino depende en gran medida de la experiencia integral que ofrece la ciudad. Explicó que factores como el orden, la accesibilidad y la calidad de los servicios influyen en la decisión de recomendar el destino o regresar en futuras visitas.
Agregó que las estrategias de fortalecimiento turístico deben contemplar no solo acciones de promoción y comercialización, sino también inversiones en calles, accesos, movilidad, limpieza, seguridad y accesibilidad universal.
Finalmente, afirmó que la actividad turística ocurre dentro de la comunidad y comparte tanto sus fortalezas como sus desafíos, por lo que construir destinos más competitivos requiere una visión que articule turismo, desarrollo urbano, sector empresarial y responsabilidad social.
“Recibir mejor al visitante también puede ser una forma de vivir mejor como ciudad”, concluyó.










