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La comunidad de Playas de Tijuana denuncia la destrucción de la Cañada Azteca, un área de conservación ambiental

La comunidad de Playas de Tijuana denuncia la destrucción de la Cañada Azteca, un área de conservación ambiental

Playas de Tijuana, septiembre 2025. – Vecinos y organizaciones comunitarias de Playas de

Tijuana levantan la voz para denunciar nuevamente las afectaciones a la Cañada Azteca, un

espacio reconocido como área de conservación en documentos oficiales, pero que ha sido

sistemáticamente amenazado por intereses inmobiliarios desde hace más de una década.

Antecedentes

• Desde 2014, la Delegación de Playas de Tijuana autorizó de manera irregular rellenos en la

cañada, a pesar de no contar con jurisdicción para otorgar dicho permiso. Se detuvo la

acción.

• En ese mismo periodo, se presentaron denuncias y gestiones ante Conagua, ya que la

jurisdicción de este cuerpo de agua es federal en el cauce y las laderas son jurisdicción

municipal.

• La Cañada Azteca fue originalmente parte de una donación asociada al desarrollo de la

zona de “La Perla”, sin embargo, la iniciativa privada realizo acciones para que el área

volviera al dominio privado, recodemos esto no exime el respeto a las regulaciones

aplicables al sitio perfilado como de área de conservación.

• La empresa desarrolladora, Ruba y el propietario MUSA, han presentado diferentes

iteraciones del proyecto en los que se contempla cubrir o embovedar la cañada, ignorando

su valor ambiental.

• Paulatinamente el desarrollador y el propietario han ido gestionando tramites como cambio

de uso de suelo, cambio en la densidad (irregulares), y autorizaciones del proyecto urbano

que pasan por alto los lineamiento y regulaciones urbanas aplicables para esta área.

Irregularidades y perjuicios

• En 2014, la empresa obtuvo una exención ante SEMARNAT (otorgada por Alfonso

Blancafort), minimizando el servicio ambiental de la cañada y abriendo la puerta a un

permiso de “embovedamiento” ante Conagua, trámite que ha sido cuestionado.

• La comunidad ha señalado que, por ley, un “embovedamiento” en esta zona requiere

Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), documento que nunca fue elaborado.

• A pesar de encontrarse bajo litigio desde 2021, los desarrolladores continuaron con el “embovedamiento”, desviando incluso el cauce a 45 grados cuando su permiso federal venció y optaron por la vía permiso municipal.

• Hoy, parte de la cañada ya se encuentra embovedada (impactada), con la consecuente pérdida de algunas especies

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Sobre la autora

Araceli Domínguez

Productora Ejecutiva de Voces Ecológicas de la Frontera.
Periodista profesional con estudios de educación ambiental en CETYS Universidad y Fundación PROBEA
Diplomada en Derechos Humanos
Imparte cursos de educación ambiental, cultura del agua, la carta de la tierra, reciclaje, derechos humanos, libertad de expresión y análisis de riesgo.