Lonres, Reino Unido, 23 de junio de 2026.- En el marco de la Semana Climática de Londres, el Secretario General de las Naciones Unidas lanzó una contundente advertencia: el mundo enfrenta una “historia de dos crisis”, la climática y la energética, ambas impulsadas por la dependencia de los combustibles fósiles.
Ante líderes, expertos y representantes internacionales, subrayó que el planeta se acerca peligrosamente a puntos de inflexión irreversibles, mientras que la actual volatilidad energética evidencia la fragilidad de un modelo basado en hidrocarburos.
“El mensaje es claro: este modelo no tiene futuro”, afirmó.
El Secretario General destacó que las energías renovables ya son la opción más barata, rápida y escalable en gran parte del mundo, y las calificó como la base de una verdadera seguridad energética. En este contexto, hizo un llamado urgente a acelerar la transición hacia sistemas limpios, reducir drásticamente las emisiones, especialmente de metano, y fortalecer la resiliencia frente a los impactos climáticos.
El discurso también puso el foco en la necesidad de una transición justa, que proteja a trabajadores, comunidades y países en desarrollo, así como en la urgencia de aumentar el financiamiento climático y eliminar las barreras que frenan la expansión de infraestructuras limpias.
Asimismo, advirtió sobre retos emergentes como el creciente consumo energético de la inteligencia artificial e instó a garantizar mayor transparencia ambiental en este sector.
En un llamado directo a los gobiernos, pidió mayor ambición, cooperación internacional y defensa de la ciencia frente a la desinformación climática.
El mensaje también subrayó la importancia de proteger la ciencia y combatir la desinformación climática, al tiempo que instó a los gobiernos a asumir compromisos más ambiciosos y plantea la oportunidad de transformar la actual crisis en un punto de inflexión hacia un futuro más justo y sostenible.










